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Diego Asensio ha publicado una actualización hace 1 año, 1 mes
De la Guerra en Gaza al Genocidio: ¿por qué deberíamos llamarlo Holocausto?
La situación en Gaza ha trascendido los límites de una guerra convencional para convertirse en un genocidio sistemático. Lo que comenzó como una operación militar ha evolucionado hacia la destrucción deliberada y masiva de una población entera. Los hechos hablan por sí solos: decenas de miles de civiles muertos, la mayoría mujeres y niños; hospitales bombardeados; barrios enteros arrasados; el acceso al agua, la comida y los medicamentos bloqueado. Esta no es una “guerra” entre dos ejércitos. Es el exterminio metódico de una población cercada e indefensa.
La definición de genocidio según el Derecho Internacional incluye los actos cometidos con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico o religioso. Lo que ocurre en Gaza responde claramente a esta definición. No son “daños colaterales”. Son patrones repetidos de violencia dirigida a hacer inhabitable el territorio y borrar a su pueblo.
Algunos argumentan que no se debe utilizar el término “Holocausto” fuera del caso del pueblo judío bajo el nazismo. Sin embargo, el Holocausto no es solo un hecho histórico, sino también un símbolo universal del horror que puede alcanzar la humanidad cuando se deshumaniza al otro. Llamar «Holocausto» a lo que sucede en Gaza no es una comparación ligera ni una falta de respeto a la memoria judía. Es un grito ético, una advertencia: estamos ante una barbarie de la misma raíz, del mismo desprecio por la vida humana.
Reconocer el Holocausto palestino no es negar el judío, sino afirmar que nunca más debe significar nunca más para nadie. Callar frente a Gaza es repetir los errores de la historia. Nombrar el horror por su nombre es el primer paso para detenerlo.
No basta con denunciar. Hay que resistir al silencio y a la complicidad. Y al hacerlo, al nombrarlo Holocausto, estamos afirmando que la vida palestina también importa, y que ningún pueblo debe ser condenado al olvido mientras arde bajo las bombas.